Seguridad · Guía 2026

Te han robado en casa: qué hacer paso a paso (la guía completa del después)

Cuándo llamar al 091 y cuándo no entrar en tu propia casa, por qué no puedes denunciar online un robo con fuerza, qué llevar a comisaría, cómo frenar el daño en tarjetas y móvil, la carrera contrarreloj de tus grabaciones, el seguro en corto y las opciones reales de recuperar tus cosas. El orden completo para el peor día del año.

Resumen

Si sospechas que aún hay alguien dentro, no entres: llama al 091, al 062 o al 112 desde un lugar seguro. Con la casa segura, no toques nada hasta que la Policía Científica haga su inspección (te llamarán para concretarla). El robo en vivienda con fuerza se denuncia en persona — la vía online lo excluye —, en las primeras 72 horas y con el listado detallado de lo sustraído (números de serie e IMEI incluidos). Mientras tanto: bloquea tarjetas (tu responsabilidad máxima son 50 € antes de avisar, 0 € después), suspende la línea del móvil, exporta las grabaciones de tus cámaras y el historial de tu alarma antes de que se sobrescriban, cambia el bombín si volaron las llaves y avisa al seguro en 7 días.

  • ¿Riesgo de que sigan dentro? Fuera de la casa y 091/062/112: ninguna tele vale un disgusto.
  • La escena intacta hasta la inspección de Científica: una casa recogida es una casa sin pruebas.
  • Denuncia presencial en 72 h con marca, modelo, nº de serie e IMEI de cada objeto.
  • Tarjetas: bloqueo inmediato; la ley limita tu pérdida a 50 € antes del aviso y 0 € después.
  • Cámaras y alarma: exporta clips e historial ya; son tu mejor testigo ante policía y seguro.
  • Llaves o DNI robados: bombín nuevo hoy; el seguro suele cubrir la cerrajería.
  • El seguro tiene su propia guía hermana: plazos, robo vs hurto y sublímites, aquí solo en corto.

Llegas a casa y la puerta no está como la dejaste. O te despiertas y falta todo lo que cabía en dos mochilas. Un robo en el domicilio es de los peores días del año, y justo entonces hay que tomar una docena de decisiones en el orden correcto, con la cabeza en cualquier parte menos donde hace falta.

Esta guía es ese orden. Qué hacer en los primeros minutos, cómo se denuncia de verdad (y por qué la vía online no te sirve), qué frenar en el banco y en la operadora, cómo convertir tus cámaras y tu alarma en pruebas, qué esperar de la recuperación de tus cosas y cómo volver a dormir tranquilo. Con las fuentes oficiales y la ley citadas, y sin venderte nada por el camino.

Una aclaración de mapa: todo lo relativo a tu aseguradora — plazos, la diferencia entre robo y hurto, los sublímites de joyas, la cláusula de la alarma desconectada — tiene su propia guía hermana en alarma y seguro de hogar. Aquí lo tocaremos en corto y te mandaremos allí para el detalle.

Los primeros minutos: personas primero, cosas después

Antes de pensar en lo robado, una comprobación que salta a la vista pero que la adrenalina borra: ¿pueden seguir dentro? Si llegas y ves la puerta forzada, una ventana rota o algo raro, no entres a comprobar. Retrocede, ve a un lugar seguro (la calle, un vecino) y llama al 091 (Policía Nacional), al 062 (Guardia Civil) o al 112. Los agentes despejan la casa; tú no.

Si el robo te pilló dentro — el escenario más duro, que el seguro llama expoliación —, la recomendación policial es unánime: no te resistas, no hagas nada que ponga en riesgo tu integridad y haz lo que te digan. Las cosas se recuperan o se indemnizan; tú no. En cuanto se vayan, papel y boli: rasgos físicos, altura, ropa, idioma, dirección de huida, vehículo. Esos detalles en caliente valen más que cualquier declaración tres horas después.

Y si todo indica que el robo es antiguo (vuelves de vacaciones, la casa fría), la llamada sigue siendo el primer paso en la mayoría de los casos: ante un robo con fuerza, la policía acudirá y activará a la Científica, que es la protagonista de la siguiente sección.

No toques nada: la escena es tu mejor prueba

El impulso natural tras la impresión es ordenar: cerrar cajones, recoger cristales, poner la casa «normal». Es exactamente lo que no hay que hacer. En los robos con fuerza en domicilio interviene la Policía Científica, y su materia prima es la casa tal y como la dejaron: huellas, pisadas, herramientas abandonadas, colillas, el método de entrada.

El protocolo real, para que sepas qué esperar: tras el aviso, un agente de la Científica suele llamarte por teléfono para valorar los hechos y concretar la hora de la inspección ocular. Hasta esa inspección, la casa se queda como está. Si es imprescindible tocar algo, hazlo con guantes y por los bordes, y comunica a los agentes qué manipulaste y dónde estaba. Y nunca toques lo que dejaron ellos: una herramienta abandonada es una mina de ADN y huellas.

Lo que sí puedes (y conviene) hacer mientras esperas: fotografiar el estado general desde la puerta de cada estancia, sin entrar a fondo. Esas fotos documentan los daños para el seguro sin contaminar nada. Y empezar, de memoria y por escrito, el inventario de lo que falta: lo necesitarás enseguida.

La denuncia: dónde, cómo y con qué

Aquí hay más mitología que información, así que vamos a los hechos verificables.

Denunciar un robo en casa: la vía que te corresponde EN PERSONA Cualquier comisaría de Policía Nacional (24/7) o cuartel de la G. Civil. La tuya: el robo con fuerza en vivienda se denuncia presencial. Sal con tu copia sellada: la pedirá el seguro y todos los trámites. ONLINE (OVD) Solo hechos SIN violencia, sin fuerza y sin actuación policial en el lugar. Excluye expresamente el robo con escalo o fractura: no es tu vía. Y exige ratificar en comisaría en 72 h para que tenga validez. 091 / 062 / 112 Para el momento: alerta a los agentes si hay riesgo o el hecho es reciente. Ojo: la llamada alerta, pero NO es una denuncia con validez procesal. Tras la llamada y la visita policial, tocará denunciar en persona. LECrim, arts. 265-266: por eso la denuncia telemática exige firma presencial.
La vía correcta desde el principio ahorra un viaje. Para el robo en vivienda con fuerza, la respuesta es siempre presencial.

Primera realidad: el robo en vivienda con fuerza se denuncia en persona. La Oficina Virtual de Denuncias de la Policía Nacional y la denuncia telemática de la Guardia Civil excluyen expresamente los hechos con violencia o intimidación, aquellos con actuación policial en el lugar y los robos en inmuebles con escalo o fractura de puertas, ventanas o paredes. Es decir: tu caso. La vía online queda para hurtos sin fuerza, pérdidas de documentos o estafas, y aun así exige ratificación presencial en 72 horas (la Ley de Enjuiciamiento Criminal manda: la denuncia se firma).

Segunda realidad: la llamada al 091 no es la denuncia. Alerta, moviliza, deja constancia del aviso, pero la denuncia con validez procesal se presenta y firma en dependencias. Puedes acudir a cualquier comisaría de Policía Nacional (abiertas 24 horas, los 7 días) o, donde no la haya, al cuartel de la Guardia Civil; en comunidades con policía propia (Mossos, Ertzaintza, Policía Foral), ante ella.

Tercera realidad: la denuncia vale lo que llevas a ella. Este es el checklist que marca la diferencia entre un trámite y una investigación con opciones:

Qué llevar a comisaría (la denuncia vale lo que llevas) Tu identificación DNI, NIE, pasaporte o carné de conducir Listado de lo sustraído Marca, modelo, nº de serie e IMEI de cada objeto Pruebas de propiedad Facturas, tíckets y fotografías de los objetos Tus grabaciones y tu alarma Clips exportados y capturas del historial de eventos Testigos y detalles Teléfonos de testigos y por dónde entraron Más detalle en la primera denuncia: menos ampliaciones y más opciones de recuperación.
La fila verde es la que casi nadie lleva y la que más aporta: tus cámaras y tu alarma son testigos con memoria exacta.
  • Paso 1. Tu identificación: DNI, NIE, pasaporte o carné de conducir (si te robaron el DNI, cualquier otro documento identificativo sirve para denunciar).
  • Paso 2. El listado de lo sustraído, lo más detallado posible: marca, modelo, número de serie y, en los móviles, el IMEI. Este punto decide las opciones de recuperación: dedícale tiempo.
  • Paso 3. Facturas, tíckets y fotos de los objetos: acreditan propiedad y valor ante la policía hoy y ante el seguro mañana.
  • Paso 4. Tus grabaciones y el historial de tu alarma (sección siguiente): en un USB o en el móvil, listos para entregar.
  • Paso 5. Testigos: si un vecino vio algo, pídele el teléfono para que la policía pueda ampliarlo.
  • Paso 6. Al salir, tu copia sellada de la denuncia: la pedirá la aseguradora y cualquier trámite posterior. Guárdala como oro.

Dos apuntes finos. Uno: en la denuncia estás obligado a decir la verdad (artículo 433 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal), y engordar la lista de lo robado es un delito de denuncia falsa (artículo 456 del Código Penal) además de la vía rápida para que el seguro lo deniegue todo: la tentación no compensa. Dos: si después recuerdas objetos que faltaban, puedes ampliar la denuncia; mejor una ampliación honesta que una lista inflada.

Tus cámaras y tu alarma: las horas críticas de la prueba

Aquí está el capítulo que ni las guías de aseguradoras ni las policiales te cuentan bien, y es donde esta casa puede aportarte más: tu sistema de seguridad acaba de convertirse en el único testigo con memoria exacta de lo ocurrido. Pero es un testigo con fecha de caducidad.

  • Exporta las grabaciones ya. Las cámaras domésticas sobrescriben su almacenamiento en días, y la normativa de videovigilancia marca la supresión en un mes. Descarga los clips del día del robo y de los días previos: los profesionales marcan la zona antes de entrar, y esa furgoneta lenta del martes puede ser la clave.
  • Exporta el historial de eventos de la alarma. La hora exacta del armado, del salto, de cada sensor que se activó y en qué orden (que dibuja el recorrido de los intrusos por tu casa). Ese registro fija la hora del robo con precisión de segundos y demuestra ante el seguro que el sistema estaba conectado: el antídoto contra el reproche de negligencia que analizamos en la guía del seguro.
  • Entrega copias, conserva originales. Los clips y capturas van a la policía junto con la denuncia; tú te quedas los originales intactos. Y recuerda: las imágenes son para la investigación, no para tus redes sociales: difundir la cara de alguien, aunque sea el ladrón, te expone a una reclamación (lo contamos en la guía de cámaras y privacidad).
  • Pide las cámaras de los vecinos y de la comunidad. El portal, el garaje, la tienda de enfrente: sus grabaciones también caducan. Que tu denuncia mencione su existencia ayuda a que la policía las requiera a tiempo.
  • Si estás conectado a central receptora, pide su informe del evento: las verificaciones y avisos de la central son documentación de primera para la policía y el seguro. Qué hace exactamente una central en esos minutos lo tienes en qué ve la central de alarmas.

El dinero: tarjetas, móvil, llaves y DNI

Mientras la parte policial sigue su curso, hay una carrera paralela que se gana por minutos: cerrarle al ladrón las puertas económicas que se ha llevado en el botín.

El dinero: qué frenar en las primeras horas Tarjetas Bloqueo inmediato: 50 € máx. antes del aviso, 0 € después Línea móvil Suspende la SIM y pide duplicado: corta los SMS clave El terminal IMEI (*#06#, caja o factura) a la policía: bloqueo total Contraseñas Correo, banca y redes desde equipo seguro; avisa en casa Llaves y DNI Bombín nuevo hoy; cita del DNI y ojo a suplantaciones RD-ley 19/2018: el banco asume lo que exceda de 50 €, salvo negligencia grave.
Cada línea de esta tabla se resuelve con una llamada o una app. El orden correcto: bloquear primero, denunciar después.

Las tarjetas, lo primero de todo. Bloquéalas desde la app del banco o su teléfono 24 horas antes incluso de denunciar, porque la ley premia la velocidad: la normativa de servicios de pago (Real Decreto-ley 19/2018) limita tu responsabilidad por compras fraudulentas a 50 euros como máximo por lo gastado antes de comunicar el robo, y a cero por todo lo posterior. El banco solo esquiva esa regla probando negligencia grave tuya (el clásico PIN apuntado junto a la tarjeta) o fraude. Si te ponen pegas con la devolución, reclama por escrito al servicio de atención al cliente: la jurisprudencia es firmemente favorable al usuario.

El móvil, en tres frentes. Localización: desde otro dispositivo, entra en Encontrar mi dispositivo (Google) o Buscar (Apple); si aparece en un punto concreto, no vayas tú: dale la ubicación a la policía. Línea: llama a tu operadora, suspende la SIM y pide duplicado, cortando los SMS de verificación que abren tu banca. Terminal: localiza el IMEI (15 cifras: marca *#06# en cualquier momento previo, o míralo en la caja o la factura) y dáselo a la policía en la denuncia; con él el teléfono puede bloquearse por completo aunque cambien la SIM, convirtiéndolo en un pisapapeles difícil de revender. Después, desde un equipo seguro, cambia las contraseñas de correo, banca y redes, y avisa a tu familia: con tus contactos y tu WhatsApp se montan estafas del tipo «mamá, he perdido el móvil».

Las llaves y el DNI, la pareja peligrosa. Quien tiene tu llave y un papel con tu dirección tiene una segunda visita planificada. Cambia el bombín hoy mismo (más barato que la cerradura completa y suficiente en la mayoría de puertas; si la forzaron, tocará cerradura o incluso puerta) y guarda la factura: muchas pólizas cubren la cerrajería y el reemplazo tras robo. Con el DNI: cita para renovarlo, y vigilancia durante meses ante cualquier suplantación (financiaciones, contratos, multas a tu nombre); tu copia de la denuncia es el escudo que desmonta cualquier deuda que aparezca.

El seguro, en corto (la guía larga es la hermana)

Los cuatro titulares, con el detalle completo en alarma y seguro de hogar:

  • Plazos: denuncia en las primeras 72 horas y comunicación del siniestro a la aseguradora en 7 días (artículo 16 de la Ley de Contrato de Seguro), por un canal que deje rastro. La compañía debe abonar el importe mínimo de lo debido en 40 días.
  • La palabra que decide el dinero: robo (con fuerza) se indemniza bien; hurto (sin fuerza) está excluido o muy limitado. Si entraron con ganzúa o bumping sin marcas aparatosas, no aceptes la recalificación a hurto sin pelear: hay base jurídica y pericial para defender el robo.
  • Los sublímites: efectivo, joyas fuera de caja fuerte y objetos no declarados tienen techos bajos que conviene conocer antes de hacerse ilusiones con la indemnización.
  • Tu alarma te defiende: el historial exportado demuestra que estaba conectada, desactivando el argumento de negligencia; y si te oponen una cláusula de «medidas de seguridad en uso» que nunca firmaste, el Tribunal Supremo lleva años tumbándolas.

Recuperar lo robado: realismo y método

La pregunta que todos hacen en comisaría merece una respuesta honesta: la mayoría de los objetos robados no se recupera. Pero la diferencia entre «casi imposible» y «a veces» la marcas tú con dos herramientas: los números de serie y la paciencia metódica.

Por el lado policial: los números de serie e IMEI de tu denuncia se cruzan con los registros de las casas de compraventa (obligadas a identificar vendedores y anotar lo que compran) y con las operaciones contra la receptación. Un móvil con el IMEI bloqueado y denunciado es mercancía quemada; una bici o una cámara con número de serie en la denuncia puede aparecer meses después en un registro. Sin ese número, tu objeto es igual que otros diez mil.

Por tu lado: búsquedas guardadas en las plataformas de segunda mano con tus modelos exactos y tu zona, revisadas sin obsesión pero con constancia las primeras semanas. Si crees ver algo tuyo: jamás quedes con el vendedor ni le des tus datos. Captura el anuncio completo (fotos, precio, perfil, ubicación) y llévalo a la policía citando tu número de denuncia: ellos saben montar el resto. Improvisar de justiciero solo consigue alertar al receptador o ponerte en riesgo.

Y las joyas: si hiciste fotos en su día (el consejo que dábamos en la guía del seguro), reprodúcelas en la denuncia; las piezas singulares reconocibles son de lo poco que reaparece en el circuito de compraventa de oro.

Volver a estar (y sentirse) seguro en casa

Queda lo que menos se cuenta y más dura: la sensación. Un robo en el domicilio no es solo una pérdida material, es una invasión del espacio propio, y es completamente normal pasar semanas con el sueño frágil, revisando cerraduras o sobresaltándose con ruidos, también (y especialmente) los niños de la casa.

Dos vías que ayudan. La institucional: las Oficinas de Asistencia a las Víctimas del Delito, presentes en sedes judiciales de toda España al amparo del Estatuto de la Víctima (Ley 4/2015), ofrecen gratuitamente información, apoyo psicológico y acompañamiento; nadie las usa para los robos y están exactamente para esto. Y la práctica: recuperar la sensación de control. El bombín nuevo, el acceso por el que entraron reforzado (esa ventana de patio, ese cuarto trastero), la luz con temporizador.

Sobre la alarma, nuestro consejo de siempre, con más motivo en caliente: no compres con miedo ni al primero que llame a la puerta — tras las olas de robos en un barrio florecen los comerciales —. Decide con criterio qué necesita tu casa (los fundamentos, en cómo funciona una alarma; el manejo de cualquier sistema del mercado, en nuestros manuales), y contrasta el riesgo real de tu zona con datos y no con sensaciones en el informe de robos en España. La mejor respuesta a un robo no es la más rápida: es la que te deja mejor protegido el año que viene.

Las 48 horas, en orden: el checklist completo

  • Paso 1. ¿Riesgo de que sigan dentro? Fuera y 091/062/112. Personas primero, siempre.
  • Paso 2. Casa segura: no toques nada, fotos generales desde las puertas, y a esperar la llamada de la Científica para la inspección.
  • Paso 3. Bloquea las tarjetas (app o teléfono del banco) y suspende la SIM del móvil robado. Minutos, no horas.
  • Paso 4. Exporta grabaciones (día del robo y previos) e historial de la alarma; pide el informe a tu central receptora si la tienes.
  • Paso 5. Prepara el listado: marca, modelo, número de serie, IMEI, facturas y fotos de todo lo que falta.
  • Paso 6. Denuncia presencial en las primeras 72 horas, con todo lo anterior. Sal con tu copia sellada.
  • Paso 7. Bombín nuevo si se llevaron llaves; cita para el DNI si volaron los documentos.
  • Paso 8. Comunica el siniestro al seguro en 7 días, adjuntando denuncia, fotos e inventario (guía hermana para el detalle).
  • Paso 9. Contraseñas nuevas de correo, banca y redes; aviso a la familia contra las estafas con tu identidad.
  • Paso 10. Búsquedas guardadas en segunda mano, refuerzo del acceso vulnerado y, si lo necesitas, la Oficina de Asistencia a las Víctimas. Sin prisa y con criterio.

Preguntas frecuentes

¿Llamo al 091 o voy directamente a comisaría?

Depende de un solo factor: el riesgo. Si acabas de llegar y sospechas que los ladrones pueden seguir dentro (puerta forzada, ruidos, luz encendida), no entres: llama al 091 (Policía Nacional), al 062 (Guardia Civil) o al 112 desde la calle o desde casa de un vecino, y espera a los agentes. Si el robo está claramente consumado y la casa vacía, la llamada sigue siendo útil para que acudan y activen a la Policía Científica, pero la denuncia formal la harás después: la llamada telefónica alerta, no denuncia. La denuncia con validez procesal se presenta en persona en cualquier comisaría (abiertas 24/7) o cuartel.

¿Puedo denunciar online un robo en mi casa?

No, si hubo fuerza. La Oficina Virtual de Denuncias de la Policía Nacional y la denuncia telemática de la Guardia Civil excluyen expresamente los hechos cometidos con violencia o intimidación, aquellos en los que ha habido actuación policial en el lugar y los robos en inmuebles con escalo o fractura de puertas, ventanas o paredes, que es justo tu caso. Esos se denuncian presencialmente. La vía online (que además exige ratificar en comisaría en 72 horas, salvo la telemática con firma electrónica de la Guardia Civil) queda para hurtos sin fuerza, pérdidas de documentación o estafas.

¿Cuándo puedo limpiar y ordenar la casa?

Cuando la Policía Científica haya terminado su inspección ocular, y no antes. Tras el aviso, un agente de Científica suele llamarte para concretar la visita: hasta entonces, no toques nada. Huellas, pisadas, herramientas abandonadas y el propio método de entrada son pruebas que una casa recogida destruye para siempre. Si necesitas mover algo imprescindible, hazlo con guantes, cogiéndolo por los bordes, y comunica a los agentes qué has tocado y dónde estaba. Fotografía el estado general desde la puerta de cada estancia, sin pisar el escenario.

Me han robado las tarjetas y han pagado con ellas: ¿pierdo ese dinero?

Casi nada, si actúas rápido. La normativa de servicios de pago (Real Decreto-ley 19/2018) limita tu responsabilidad por el uso fraudulento de una tarjeta robada a un máximo de 50 euros por lo gastado antes de que comuniques el robo al banco, y a cero euros por todo lo gastado después de comunicarlo. El banco solo puede negarse si demuestra negligencia grave por tu parte (el PIN apuntado junto a la tarjeta, por ejemplo) o fraude. Por eso el orden importa: bloquea las tarjetas desde la app o el teléfono del banco en los primeros minutos, y luego denuncia.

¿Cómo bloqueo el móvil que se han llevado?

En tres frentes. Primero, localización y borrado: desde otro dispositivo, entra en Encontrar mi dispositivo (Google) o Buscar (Apple) para localizarlo, bloquearlo o borrarlo en remoto. Segundo, la línea: llama a tu operadora para suspender la SIM y pedir un duplicado, de modo que nadie reciba tus SMS de verificación. Tercero, el aparato: da el IMEI (el código de 15 cifras que aparece marcando *#06#, en la caja o en la factura) a la policía en la denuncia; con él se puede bloquear el terminal por completo aunque le cambien la SIM, dejándolo casi invendible. Y cambia las contraseñas de correo, banca y redes desde un dispositivo seguro.

Se han llevado las llaves y el DNI: ¿cambio la cerradura?

Sí, y hoy mismo: quien tiene tus llaves y un documento con tu dirección tiene una invitación para volver. Cambia el bombín (es más barato que la cerradura completa y suele bastar) o la cerradura entera si está dañada, y guarda la factura: muchas pólizas de hogar cubren la cerrajería y el reemplazo de cerraduras tras un robo. Con el DNI, pide cita para renovarlo cuanto antes y vigila durante meses cualquier intento de suplantación (contratos, financiaciones o multas a tu nombre): la copia de la denuncia es tu escudo si aparece algo.

¿Hay posibilidades reales de recuperar lo robado?

Pocas, pero no nulas, y dependen casi por completo de un dato: los números de serie e IMEI que hayas aportado en la denuncia. Con ellos, la policía puede identificar tus objetos en registros de casas de compraventa y operaciones contra la receptación, y el móvil bloqueado por IMEI pierde casi todo su valor de reventa. Por tu parte, vigila las plataformas de segunda mano con búsquedas guardadas de tus modelos en tu zona: si crees ver algo tuyo, no quedes nunca con el vendedor; guarda capturas del anuncio y llévalas a la policía, que sabe cómo actuar.

Me siento inseguro en mi propia casa desde el robo: ¿es normal? ¿Hay ayuda?

Completamente normal: un robo en el domicilio no es solo una pérdida material, es una invasión del espacio propio, y semanas de inquietud, problemas de sueño o hipervigilancia son reacciones habituales, también en niños. Existe ayuda pública y gratuita: las Oficinas de Asistencia a las Víctimas del Delito (en sedes judiciales de toda España, al amparo del Estatuto de la Víctima, Ley 4/2015) ofrecen información, apoyo psicológico y acompañamiento sin coste. Y en lo práctico, recuperar la sensación de control ayuda: cerradura nueva, el acceso por el que entraron reforzado y, si decides poner alarma, hacerlo con criterio y sin prisas.

Que no haya segunda vez

Protege tu casa con criterio, no con miedo

Tras un robo llegan las prisas y los comerciales oportunistas. Nosotros vamos al revés: analizamos por dónde entraron y qué necesita de verdad tu vivienda, y te lo decimos claro, sin marcas pagando por salir.

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Referencias

  1. Policía Nacional: portal de denuncias y Oficina Virtual de Denuncias (hechos excluidos de la vía online; documentación recomendada; comisarías 24 horas).
  2. Guardia Civil: denuncia telemática en Sede Electrónica (supuestos admitidos y excluidos, incluido el robo en inmuebles con escalo o fractura; teléfono 062).
  3. Ley de Enjuiciamiento Criminal: artículos 265-266 (forma de la denuncia y ratificación) y 433 (obligación de decir verdad); Código Penal, artículo 456 (denuncia falsa).
  4. Mossos d’Esquadra: documentación a aportar por tipo de hecho y protocolo de la Policía Científica (inspección ocular, no manipular indicios).
  5. Real Decreto-ley 19/2018, de servicios de pago: límite de 50 € de responsabilidad del usuario por operaciones no autorizadas antes de la comunicación (criterios recogidos por OCU, Banco de España y entidades).
  6. Recomendaciones oficiales y de consumo sobre robo de móvil: bloqueo de SIM y de terminal por IMEI (*#06#), localización remota de Google y Apple.
  7. Ley 4/2015, del Estatuto de la víctima del delito, y red de Oficinas de Asistencia a las Víctimas del Delito (Ministerio de Justicia y comunidades autónomas).
  8. Ley 50/1980, de Contrato de Seguro: artículos 16, 18 y 20 (plazos de comunicación y pago), desarrollados en nuestra guía de alarma y seguro de hogar.
  9. Guías propias relacionadas: alarma y seguro de hogar; cámaras y privacidad (AEPD); qué ve la central de alarmas; cómo funciona una alarma; datos de robos en España; manuales de alarmas.

Contenido informativo verificado a julio de 2026. No constituye asesoramiento jurídico; ante un caso concreto, acude a la policía, a un abogado o a la Oficina de Asistencia a las Víctimas de tu partido judicial.

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