Precios · Guía 2026
Contratar una alarma: las 12 preguntas que debes hacer antes de firmar
La verificación del registro que descarta el 90% de los problemas, las 12 preguntas en tres bloques (el dinero, la letra pequeña y el servicio real), la cláusula del comodato que casi nadie lee, las 5 señales rojas del comercial y el método de 6 pasos para que las ofertas se comparen solas. De quien no cobra de ninguna compañía.
Resumen
Contratar una alarma con cuotas es firmar un contrato de años: se prepara como tal. Primero, verifica la empresa en el Registro Nacional de Seguridad Privada (su número de autorización debe figurar en contrato y publicidad). Después, las 12 preguntas en tres bloques: el dinero (cuota total con IVA, subidas, y la clave que casi nadie lee: si los equipos son tuyos o cedidos en comodato, porque con la baja se los llevan), la letra pequeña (permanencia y penalización exacta, renovación automática y preaviso, mantenimiento), y el servicio real (qué hace la central paso a paso, acuda, Grado 2 y certificado — que tu seguro puede exigir —). Todo por escrito, con 2-3 presupuestos comparados, el contrato leído en casa y cero firmas el mismo día. Y ojo a las señales rojas: prisa, miedo, contrato retenido, puerta fría sin cita y el «gratis» con asterisco.
- Primera criba: número de registro en Seguridad Privada. Sin él, no hay conversación.
- La pregunta de oro: si me doy de baja mañana, ¿qué se queda en mi pared?
- Permanencia, penalización y preaviso: tres cifras exactas por escrito, no un «depende».
- La cuota solo se compara con el desglose completo: CRA, mantenimiento, acuda, pilas.
- Exige el certificado de instalación Grado 2: es tu garantía y tu seguro puede pedirlo.
- Nunca firmes el mismo día, y nunca dejes entrar a un comercial sin cita verificada por ti.
El sector de las alarmas vende con prisa: promociones que caducan hoy, comerciales que aparecen sin cita, contratos que se firman en la cocina. Y tú vas a firmar un compromiso de años, con permanencia, renovación automática y equipos que quizá ni siquiera sean tuyos. La asimetría es evidente: ellos hacen esto veinte veces al día; tú, una vez en la vida.
Esta guía nivela el campo. Somos el sitio que ha documentado los 59 sistemas del mercado sin que ninguna marca pague por salir, y esto es lo que preguntaríamos nosotros antes de firmar: doce preguntas en tres bloques, las señales rojas del comercial, y el método para que las ofertas se comparen solas. Imprímela, llévala a la visita, y observa la cara del vendedor: es un diagnóstico en sí misma.
Paso cero: ¿la empresa existe de verdad?
Antes de hablar de cuotas, la criba que descarta el 90% de los problemas: en España, las empresas que conectan alarmas a central receptora deben estar inscritas en el Registro Nacional de Seguridad Privada (Dirección General de la Policía), y su número de autorización debe figurar en su publicidad y en el contrato. Pídelo. Compruébalo. Una empresa seria lo exhibe; una evasiva ya te ha contestado.
Y la advertencia hermana, que la policía repite cada año: existen falsos comerciales y falsos técnicos de alarmas que usan la visita para algo peor que venderte caro: para inspeccionar tu vivienda (cerraduras, distribución, si vives solo) o estafarte directamente. Las reglas: nadie entra sin cita previa que hayas verificado llamando TÚ al teléfono oficial de la compañía (no al que te dé el visitante), acreditación siempre, y puerta cerrada ante cualquier «revisión» que no hayas pedido. Que el primer filtro de tu seguridad sea tu propia puerta.
Las 12 preguntas, en tres bloques
El dinero (preguntas 1-4)
La cuota total. No «desde 29,90»: la cifra final con IVA y todos los conceptos que pagarás cada mes desde el mes uno. Y su gemela: ¿cómo puede subir? Revisiones por IPC, cláusulas de actualización, fin de promociones: pide la letra exacta, porque la cuota del año tres importa más que la del mes uno.
La propiedad de los equipos: la cláusula que casi nadie lee. En muchas compañías con cuotas, la central y los sensores no son tuyos: se ceden en comodato mientras pagas. Traducción: el día de la baja pueden llevárselo todo (a veces cobrando la retirada), y tras años de cuotas te quedas mirando los agujeros de la pared. La alternativa — compra de equipos, o kits sin cuotas — existe. Ninguna opción es ilegítima; firmarse sin saber cuál llevas, sí. La pregunta literal que lo destapa: «si me doy de baja mañana, ¿qué se queda en mi pared?»
Y el kit exacto. El precio anunciado suele incluir un kit mínimo (central, dos o tres sensores); tu casa quizá necesita más, y cada sensor extra tiene su precio y a veces su cuota. Pide el presupuesto para tu vivienda, no para la del anuncio — cuántos sensores necesitas de verdad y dónde, lo tienes en nuestra guía de colocación —.
La letra pequeña (preguntas 5-8)
Permanencia y penalización, en cifras. Lo habitual son 12, 24 o hasta 36 meses, financiando esa «instalación gratis» que no era gratis. Exige por escrito: duración exacta, penalización concreta por salida anticipada (número o fórmula, no un «depende»), y el combo traicionero: renovación automática + preaviso de baja (30 días típicos; despistarse = otro año). El proceso de baja completo, con sus trampas y plantillas, lo tenemos en darse de baja de la alarma: léelo antes de firmar el alta. Es el orden correcto y casi nadie lo sigue.
Mantenimiento y consumibles. ¿La cuota incluye revisiones, desplazamientos de técnico, baterías y pilas? ¿O cada visita se factura? Recuerda que el mantenimiento no es un capricho: los sistemas conectados a central lo tienen regulado, y las falsas alarmas reiteradas tienen sanciones cuyo mejor antídoto es un sistema bien mantenido.
El servicio real (preguntas 9-12)
¿Qué hace la central cuando salto? Paso a paso: cómo verifican (llamada, audio, videoverificación), a quién llaman y en qué orden, el protocolo de clave y contraclave, y cuándo avisan a la policía (solo tras verificar: es la ley). El funcionamiento general está en qué ve la central de alarmas; los protocolos concretos, que te los cuente tu candidata. ¿Acuda incluido? El vigilante que se desplaza: ¿va en la cuota, tiene franquicia de usos o se cobra por intervención? Es de las diferencias reales entre ofertas aparentemente iguales.
Grado y certificado. La conexión a central exige Grado 2 (norma UNE-EN 50131) y la empresa debe entregarte el certificado de instalación. Pídelo siempre: es tu garantía de sistema serio y tu aseguradora puede reclamarlo para descuentos o para acreditar medidas declaradas. El detalle, en nuestras guías del certificado y de los grados. Y cierra con lo logístico: plazo de instalación y qué pasa si un técnico no aparece.
Las señales rojas del comercial
Un matiz de justicia: hay comerciales excelentes y compañías serias que hacen puerta a puerta legítimo. Las cinco señales no condenan por separado; el patrón sí. Y hay una que merece tolerancia cero por sí sola: el miedo como argumento. «Han robado en su calle», «su zona está marcada»: los datos reales de robos en España son públicos, los tienes ordenados en nuestro informe, y quien necesita asustarte para venderte no merece tu firma. Una alarma se compra con criterio, no con taquicardia.
El método completo, en 6 pasos
- Paso 1. Define tu caso antes de llamar: vivienda, accesos, qué proteges, y si quieres CRA o te basta un kit sin cuotas — la decisión previa está en alarma o cámaras y en los manuales —.
- Paso 2. Pide 2-3 presupuestos por escrito, para tu vivienda concreta, con las 12 preguntas contestadas. La que no conteste por escrito, fuera.
- Paso 3. Verifica el registro de cada candidata. Treinta segundos por empresa.
- Paso 4. Compara con la tabla: cuota total a 36 meses (con permanencia y subidas), propiedad de equipos, servicio real. La «barata» a ese plazo a veces no lo es.
- Paso 5. Contrato a casa y lectura en frío: comodato, permanencia, renovación, preaviso. Firma mañana lo que te convenza hoy: si la oferta no aguanta 24 horas, no era una oferta.
- Paso 6. El día de la instalación: certificado en mano, simulacro completo con el técnico delante, y las 12 respuestas guardadas junto al contrato. Acabas de comprar años de tranquilidad sabiendo exactamente qué has comprado: que no es poco.
Preguntas frecuentes
¿Qué debo preguntar antes de contratar una alarma?
Doce preguntas resumen todo lo importante, agrupadas en tres bloques. Dinero: la cuota mensual TOTAL con IVA y todos los conceptos; cómo y cuánto puede subir; si los equipos se compran o se ceden; y qué incluye exactamente el precio anunciado. Letra pequeña: permanencia y penalización exacta por irse antes; preaviso y procedimiento de baja; de quién son los equipos al terminar; y si el mantenimiento está incluido. Servicio real: qué hace la central ante un salto, paso a paso; si el servicio de acuda está incluido o se cobra aparte; qué grado de seguridad tiene la instalación y si entregan certificado; y plazos y composición exacta del kit. Con esas doce respuestas por escrito, comparar ofertas se vuelve trivial y las sorpresas desaparecen.
¿Cómo sé si una empresa de alarmas es legal y está autorizada?
En España, las empresas que conectan alarmas a central receptora deben estar inscritas en el Registro Nacional de Seguridad Privada, dependiente de la Dirección General de la Policía, y su número de autorización debe figurar en su publicidad y contratos. La comprobación es sencilla: pide el número de inscripción (o búscalo en su web y su contrato) y verifica que existe; una empresa seria lo exhibe con orgullo, y una que se pone nerviosa ante la pregunta ya te ha dado la respuesta. Este filtro es la primera criba y descarta de golpe a los intermediarios opacos y a los vendedores de humo: sin registro no hay conexión legal a central, por bonito que sea el catálogo.
¿Qué es eso de que los equipos son en 'comodato' o cesión?
Es la cláusula más importante y menos leída de los contratos de alarma con cuotas: en muchas compañías, los equipos que instalan en tu casa no son tuyos, sino cedidos (en comodato) mientras pagues la cuota. Consecuencias prácticas: si te das de baja, la empresa puede retirar la central y los sensores (a veces cobrando la retirada), y te quedas sin sistema aunque lleves años pagando; y no puedes reutilizarlos con otra compañía. La alternativa es la compra de equipos (tuya para siempre, cuota solo por el servicio) o los kits sin cuotas. Ninguna opción es mala en sí: lo grave es firmarse sin saber cuál te llevas. Pregunta literalmente: si me doy de baja mañana, ¿qué se queda en mi pared?
¿Cuánta permanencia tienen los contratos de alarma?
Lo habitual en el sector son permanencias de 12, 24 o incluso 36 meses, a menudo vinculadas a promociones de instalación gratis o cuota rebajada: te regalan la entrada a cambio de asegurarse tu salida cara. Antes de firmar, exige por escrito tres datos: la duración exacta de la permanencia, la penalización concreta por irte antes (una cifra o una fórmula, no un 'depende'), y si el contrato se renueva automáticamente y con qué preaviso hay que comunicar la baja (30 días es lo típico, y despistarse significa otro año). El proceso completo de baja, con sus trampas y sus plantillas, lo tenemos desarrollado en nuestra guía de darse de baja de la alarma: léela ANTES de firmar, no después.
¿Qué incluye de verdad la cuota mensual de una alarma?
Depende de cada compañía, y ahí está el truco de las comparaciones imposibles: una cuota puede incluir solo la conexión a central, u otra sumar mantenimiento, acuda de vigilante, reposición de baterías o seguro adicional. Por eso la pregunta correcta no es cuánto cuesta, sino qué incluye exactamente esta cifra y qué se cobra aparte: conexión a CRA, mantenimiento preventivo, desplazamientos de técnico, servicio de acuda (¿incluido, con franquicia de usos, o por intervención?), custodia de llaves, batería y pilas, y ampliaciones de sensores. Pide el desglose por escrito con IVA. Dos ofertas solo se pueden comparar cuando las dos han contestado esa lista completa; hasta entonces, la cuota barata puede ser la cara.
¿Qué hace exactamente la central receptora cuando salta la alarma?
Es la pregunta del servicio real, y sorprende cuántos contratan sin hacerla. Lo que debes obtener, paso a paso: cómo verifican el salto (¿llamada, audio, imágenes de videoverificación?), en qué orden llaman a tus contactos, qué protocolo siguen con la clave y la contraclave, cuándo y cómo avisan a la policía (recuerda que solo pueden hacerlo tras verificación, precisamente para evitar falsas alarmas), y qué pasa de noche, en festivo o si no contestas. El funcionamiento general lo contamos en qué ve la central de alarmas, pero cada compañía tiene sus protocolos: pídeselos. Una empresa orgullosa de su central te los explica encantada; una evasiva te está describiendo su servicio.
¿Necesito que la instalación tenga un grado de seguridad o certificado?
Si eres un particular con una vivienda, la conexión a central receptora exige que el sistema cumpla al menos el Grado 2 de la norma UNE-EN 50131, y la empresa debe entregarte el certificado de instalación: pídelo siempre, porque además de ser tu garantía de que el sistema es serio, tu aseguradora puede pedírtelo para aplicarte descuentos o para acreditar las medidas de seguridad declaradas en la póliza. Si eres un negocio, la cosa es más seria: muchas actividades (joyerías, farmacias, estancos, gasolineras, etc.) tienen grado obligatorio por normativa. El mapa completo está en nuestras guías del certificado de instalación y de los grados UNE-EN 50131.
Me ha visitado un comercial de alarmas sin cita: ¿es de fiar?
Máxima cautela, por dos motivos distintos. El primero: la puerta fría con presión ('solo hoy', 'quedan dos promociones en su zona', 'ha habido robos en su calle') es la técnica de venta que peor casa con una decisión que merece comparación y lectura del contrato; aunque la empresa sea legítima, no firmes nada en el día. El segundo es peor: la policía alerta periódicamente de FALSOS comerciales y técnicos de alarmas que usan la visita para inspeccionar viviendas (ver cerraduras, distribución, si vives solo) o directamente para estafar. Reglas de oro: no dejes entrar a nadie sin cita previa verificada llamando TÚ a la compañía (al teléfono oficial, no al que te dé el visitante), pide acreditación, y desconfía sistemáticamente del miedo como argumento de venta: los datos reales de robos son públicos y los tienes en nuestro informe.
¿Comparando ofertas y te bailan las cuotas?
Te ayudamos a leerlas con criterio
Cuéntanos qué te han ofrecido (cuotas, permanencia, equipos) y qué casa quieres proteger, y te orientamos sin compromiso sobre qué encaja y qué letra pequeña mirar. Sin marcas pagando por salir: por eso podemos decírtelo.
Pedir presupuesto gratisReferencias
- Ley 5/2014 de Seguridad Privada y normativa de desarrollo: Registro Nacional de Seguridad Privada (Dirección General de la Policía), obligación de autorización e identificación de las empresas de seguridad.
- Norma UNE-EN 50131 y Orden INT/316/2011: Grado 2 exigible para conexión a central receptora y certificado de instalación, desarrollados en nuestras guías específicas.
- Avisos policiales recurrentes sobre falsos comerciales y técnicos de alarmas en visitas a domicilio (campañas de Policía Nacional y Guardia Civil).
- Guías de consumo sobre permanencias, renovación automática, comodato de equipos y bajas en servicios de alarma (organizaciones de consumidores y prensa especializada).
- Guías propias relacionadas: darse de baja de la alarma; certificado de instalación; grados UNE-EN 50131; qué ve la central de alarmas; falsas alarmas y sanciones; alarma y seguro de hogar; alarma o cámaras; dónde colocar la alarma; datos de robos en España; hemeroteca de manuales.
Contenido informativo verificado a julio de 2026. Las condiciones concretas (permanencias, penalizaciones, comodato) varían por compañía y promoción: exige siempre tu contrato por escrito y léelo antes de firmar.
